San Carlos de Bariloche es una importante población de 113.000 habitantes ubicada en las laderas andinas de la Patagonia argentina. Se emplaza a 893 metros sobre el nivel del mar, al oeste de la provincia de Río Negro, en la orilla meridional del lago Nahuel Huapi.

Esta ciudad es uno de los destinos turísticos más visitados de la Argentina, y es la más visitada de toda la Patagonia. Recibe cerca de un millón de turistas cada año, particularmente durante la estación invernal, principalmente provenientes de Europa y América del Sur. Es un destino muy popular entre los graduados de secundaria argentinos, chilenos y uruguayos.

Bariloche y sus zonas de influencia brindan paisajes majestuosos, con montañas nevadas, lagos, islas, praderas, montes y caminos de ensueño. Sus centros de esquí son de clase mundial y constituyen el principal atractivo de la ciudad, convirtiéndola en el principal centro de este deporte en América del Sur.

A diferencia de la mayor parte del territorio argentino, que fue levantada y colonizada por los españoles, esta apartada región patagónica recibió primero inmigrantes de origen centroeuropeo, como alemanes, bohemios y suizos, lo cual se refleja claramente en la arquitectura de la ciudad. Antes de la llegada de estos europeos, la zona era dominada por indígenas mapuches.

San Carlos de Bariloche tiene un clima de alta montaña, con temperaturas frías y nevadas copiosas en invierno. Los veranos son suaves, cortos y secos, pero pueden alcanzarse fácilmente temperaturas superiores a los 30 grados centígrados.

En esta región argentina pueden encontrarse algunos de los resorts, posadas y complejos hoteleros más lujosos del país. La ciudad ha sido sede de diversos eventos internacionales, como la Cumbre Iberoamericana de 1995, o la cumbre de emergencia de la UNASUR de 2009. En noviembre de 2018, Bariloche será sede de la cumbre del G-20.